¡Qué rápido pasa el tiempo cuando es a él a quien tengo
delante! Ya estaba en la calle, ahora toca esperarle. No sé a qué hora saldrá
pero me han dicho que los jueves suele salir más tarde ¿y qué? Más que lo
esperé aquel día… Me siento en un escalón enfrente del edificio. La noche va a ser larga. Pronto la calle se empieza a llenar de
borrachos y gente que duerme por allí, y los que esperan se cansan de hacerlo,
y cada vez hay menos gente. Exactamente igual que en Málaga… Eh, pero que yo
sigo aquí.
Y se hacen las 2 y las 3 de la mañana y no sale. Estoy
empezando a estar cansada, todas las horas arreglando el piso están empezando a
pasarme factura. Tengo sueño, pero todavía aquí sigo. Las 3:30, mi corazón se pone a 1000 por hora,
ya está, es él. Esa camisa de cuadros y esas converses… él. Todavía quedaban un
par de chicas conmigo, se acercan a él, se echan unas cuantas fotos, un par de
besos a cada una y se van… Él se va hacia su coche, ni siquiera se ha dado
cuenta de mi presencia. Quizá debería de irme, alomejor está cansado y no
quiere hablar conmigo o a saber…
-¿Te encuentras bien?
Vale, me he quedado mirándole sin parar, con una cara de
empanada que no veas y con la cabeza en mis pensamientos. Y claro, él me ha visto.
-Eh,eh..sí,sí. –le contesto, y noto como me ruborizo.
-¿Quieres una foto? ¿Un autógrafo?
-Sí, por supuesto. – le sonrío.
Nos la echamos y yo dejo el miedo y la vergüenza atrás y me
decido a hablarle.
-Fui a verte a un Rechace en Málaga… ¿te acuerdas de mí?
Pone cara de no esperarse esa pregunta pero al fin y al cabo
contesta lo que yo me imaginaba –Hay muchísima gente que vino al Rechace en
todas las ciudades a las que fui… es imposible que me acuerde de ti.
Puse cara un poco entristecida y me puse a buscar la foto.
La saqué y se la di. Él se quedó mirándola pensativo…
-¿Tú eres la chica que estaba llorando ese día?
Sonreí. –Sí esa soy yo.
Empezamos a andar y llegamos a un banco, él se sentó y yo
hice lo mismo.
-¿Y por qué llorabas? –me dijo.
No sabía que contestarle, ni siquiera sabía si quería contárselo.
Pero tragué saliva y empecé. Él me escuchaba en silencio y mirándome fijamente.
A veces sonreía cuando hablaba sobre él, sobre lo mucho que le quería por aquel
entonces y sobre que me llamasen loca por el hecho de hacerlo. En menos de 5
minutos ya le había contado la situación en mi casa hasta ese día de Marzo. Y
cuando terminé de contarle lo que pasó esa noche, no pude evitarlo y una
lágrima calló por mi mejilla, ni siquiera me di cuenta pero antes de que
avanzará más él me pasó su dedo para secarla. Le miré, y sonreí. Pensé ‘tienes
que aprovechar Marina. Mira a quien tienes enfrente, joder, es tu ídolo. No
pierdas la oportunidad’. Y haciéndole caso a mi instinto le saqué tema de
conversación, entre los que estuvieron Guasap!, Otra Movida y mi mudanza a
Madrid. Cuando nos quisimos dar cuenta ya eran las 5 de la mañana y él me dijo
que tenía que irse. Sé que todavía sigue
con Cris, por lo menos no ha habido rumores de ruptura en todo este tiempo pero
yo creo que hemos conectado, me he sentido tan cómoda hablando con él… Antes le
había preguntado que si guardaba las cosas que le daban las fans y él me
contestó que todo, todo lo que le han dado las fans lo tenía guardado.
-¿Cómo te voy a poder localizar? –me preguntó. Y me sonrojé
de nuevo. –Me lo he pasado muy bien hoy, y creo que podríamos ser buenos
amigos. –Amigos, ya ha matado todo el encanto. Pero el roce hace el cariño…
venga Marina ¿qué le piensas contestar?
-Ese día te di una carta, en un sobre azul con un montón de
cosas pintadas y con un ‘Para Dani Martínez’ en grande, ahí te puse mi número…
Como lo guardas todo, si la encuentras ya sabes donde localizarme ¿vale?
Él puso cara de no tener ni idea de dónde podría encontrarse
la carta, así que antes de irme dije:
-O tal vez me pase el Jueves que viene otra vez por aquí… -Y
sonrió, y le sonreí. Me levanté del banco y me dirigí hacía mi coche. Entonces
él gritó:
-Esta vez no te ha hecho falta que te lleve eeeeh.. –me di
la vuelta y estaba ahí despidiéndose. Sí es verdad que se acuerda de mí, ni
siquiera le había comentado esa parte cuando le conté eso. Que amor. Pero… ¿A
dónde irá a parar esto? Quizá solo él estuviese aburrido o no quisiera llegar
todavía a casa y por eso se ha quedado hablando conmigo, quizá… ¿Qué será de
Cris? Y con este último pensamiento me monto en el coche y me voy hacia mi
casa. Mañana será otro día.
afntrugfieowdsvuerifdsoa *-*
ResponderEliminar¡Cada día está mejor la historia tía! SIGUIENTE<3
Aaaaaaaaaaaiinsss que cuquiiiiiiiii!! *_*
ResponderEliminarDecirte que con cada capitulo que haces me gusta aun mas!Siguienteee :)
muuuuuuchísimas graciaas <3 lo subiré en cuanto pueda:3
ResponderEliminarAAaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah que mono, coño!! Siguiente ya!!! Jo, me encanta Rocío, de verdad!
ResponderEliminarMuchísimas graciaaaaas guapa:)) que mona:3
ResponderEliminar